¿Estamos en tal situación que un acuerdo trae más
infelicidad que una pelea? La respuesta es sí.
La “pandilla de los 14”, siete republicanos y siete
demócratas llegaron al fin de un acuerdo de 11 horas para
evadir la opción nuclear. Obviamente, compromiso significa
que unos pierden algo, pero supuestamente, todos ganan.
Al parecer no esta vez
Los demócratas accedieron a autorizar la confirmación
de tres jueces extremadamente conservadores, a cambio de que los
republicanos se comprometan a evitar que Frist no tire del gatillo
de la bomba nuclear que hubieran acabado con los capítulos
constitucionales que tenemos como sagrados.
De algún modo, la victoria demócrata fue un poco más
llamativa que la republicana. Pero eso no significa que algunos
grupos no se estén quejando de los demócratas.
La organización Planned Parenthood envió un correo
electrónico en el que advierte que la medida afectó
a las mujeres, en adelanto a la segura confirmación de Priscilla
Owen, quien mientras estuvo sentada en la Corte Suprema de Texas
y escribió algunos artículos de opinión acerca
de la aplicación de la ley de Texas que require que los padres
estén notificados antes de que una menor pueda someterse
a un aborto.
La ley de Texas entrega un “bypass”, algo que permite
que a un menor maduro, o un menor que no aprecie el cuidado de su
padre, se le conceda una excusa sobre el permiso de los padres.
La opinión de la juez Owen ha tenido como fin imponer una
prueba estándar para una menor en busca de un bypass judicial.
En las palabras del señor Alberto Gonzales, quien fue también
un juez en la Corte Suprema de Texas, “crearía dificultades
que simplemente no se encuentran en las palabras del estatuto”y
que serían “un acto inconcebible de activismo judicial”.
Por supuesto, ahora Gonzáles está buscando las palabras
para negar lo dicho. De ahí viene lo peor de lo peor, Janice
Rogers Brown, una abogada asociada en la Corte Suprema de California,
quien cuenta con la oposición de casi todas las organizaciones
sin apoyo corporativo, y con el apoyo de muchas corporaciones.
Aun los analistas republicanos dicen que cualquier otro candidate
propuesto por el presidente Bush estaría a la izquierda de
Rogers, probablemente debido a que no hay suficiente espacio en
su lado derecho. Muchos demócratas piensan que la concesión
fue bien generosa, pero insisten que el compromiso fue la mejor
solución para mantener el orden en su lugar, junto a aquella
vieja cosa llamada democracia.
Pero, para ver infelicidad uno necesita escuchar lo que los extremistas
de derecha están diciendo. El presidente de la organización
Enfoque en la familia vociferó contra el compromiso como
“ una fianza y traición por parte de los republicanos,
y una gran victoria para los unidos demócratas”.
Las reglas son cerradamente conservadoras y nada de importancia
ha cambiado.
La extrema derecha siente que tiene la mejor trinchera en la cultura
estadounidense, que la palabra compromiso le provoca náusea.
No parece importar que la mayoría de los estadounidenses
consideraron la opción nuclear como un abuso de poder de
los republicanos. Ni siquiera la mayoría es lo suficientemente
importante para estos dioses que están convencidos de que
pueden re-escribir la Constitución a su antojo.
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