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Periodista del New York Times a prisión |
Stephen Collinson, Washington / AFP
07/08/2005
Judith Miller, periodista del diario estadounidense The New York Times, fue encarcelada este miércoles por un juez de Washington, por haberse negado a revelar sus fuentes anónimas respecto a una filtración de información sobre la identidad de un agente de la CIA.
El juez Thomas Hogan determinó que la reportera sea encarcelada hasta que termine el mandato del jurado investigador, es decir en octubre, o antes si decide revelar la identidad de sus fuentes anónimas a la justicia.
El segundo periodista involucrado en el caso, Matt Cooper, de la revista Time, condenado igual que Miller en primera y segunda instancia a 18 meses de prisión, aceptó testificar ante el jurado investigador y revelar sus fuentes, por lo que no fue enviado a la cárcel.
Judith Miller y Matt Cooper habían sido condenados por "injurias" a un magistrado.
La decisión de encarcelarla nos deja congelados, comentó el miércoles el editor del New York Times, Bill Keller, a la salida de la audiencia, y subrayó que temía que este precedente "asfixiara" a la prensa.
"Si no se puede confiar en los periodistas para que garanticen la confidencialidad de sus fuentes, entonces los periodistas no pueden trabajar. No puede haber prensa libre", declaró Miller al juez.
Matt Cooper se encontraba en una situación más ambigua, ya que, a pesar de sus objeciones, la dirección de Time tomó la iniciativa de entregar sus cuadernos de apuntes a la justicia, con la esperanza de que contuvieran las informaciones que busca el fiscal y que eso evitara que vaya a la cárcel.
Dado que la Corte Suprema se negó la semana pasada a tratar el asunto, un juez federal de Washington, Thomas Hogan, anunció que tenía previsto sancionar el rechazo de los periodistas a satisfacer las demandas del fiscal independiente Patrick Fitzgerald, quien intenta establecer quién tomó la iniciativa de violar el secreto de identidad de la agente de la CIA, Valerie Plame, mencionada por el columnista conservador Robert Novak en 2003.
"Llegó el momento" de sancionar a los periodistas, dijo el juez Hogan tras el anuncio de la Corte Suprema. "Si las personas pudieran decidir qué órdenes de la justicia quieren obedecer (y cuáles no), esto sería la anarquía".
Los periodistas, por su lado, se defienden invocando la primera enmienda a la Constitución estadounidense sobre la libertad de expresión -y señalan que el respeto del anonimato de las fuentes es indispensable para el ejercicio libre e independiente del periodismo.
Pero para el fiscal Patrick Fitzgerald, "los periodistas no están habilitados a prometer confidencialidad (a sus fuentes); nadie en Estados Unidos tiene ese derecho", aseguró en un escrito judicial citado este miércoles por varios medios estadounidenses.
La competidora de Time, Newsweek, afirmó esta semana que las notas de Matt Cooper revelaban que mantuvo contactos con el asesor presidencial Karl Rove, lo que podría indicar que el estratega político del presidente George W. Bush estaría detrás de la filtración.
Esta indiscreción con alcance penal -en Estados Unidos está prohibido revelar la identidad de un agente de la CIA-- estaba claramente destinada a perjudicar al marido de Plame, el ex embajador Joseph Wilson, quien había acusado públicamente a la Casa Blanca de haber manipulado las informaciones disponibles sobre el arsenal iraquí. |
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